Body Reset
Ideal para iniciar y desinflamar el cuerpo
- 4 sesiones de maderoterapia
- 4 sesiones de drenaje linfático
- 4 sesiones de vacumterapia
Te ayudo a desinflamar y a sentir tus piernas ligeras otra vez
Masaje linfático manual, suave, para la retención de líquidos y esa hinchazón que va y viene durante el día. Antes de empezar revisamos tu caso.
Si marcaste dos o más, el drenaje linfático es el masaje que te toca. No es cuestión de tomar menos agua: casi siempre es al revés.
Tu sistema linfático es la red que recoge el líquido que queda entre los tejidos y lo devuelve a la circulación. Cuando se vuelve lento, ese líquido se queda donde no debe y aparece la hinchazón.
El drenaje linfático manual es un masaje de movimientos lentos, rítmicos y de presión muy ligera, siempre en dirección a los ganglios. Esa suavidad no es falta de técnica: los vasos linfáticos corren justo debajo de la piel y con fuerza se cierran en vez de abrirse. Por eso un drenaje bien hecho se siente casi como una caricia y aun así notas la diferencia al levantarte de la camilla.
Se le dice también masaje linfático o drenaje linfático manual. Es lo mismo.
La sesión empieza activando los ganglios de cuello, axilas e ingles. Sin eso, el líquido que movamos después no tiene a dónde ir.
Movimientos lentos y suaves hacia los ganglios ya abiertos. Es la parte larga y la que da sueño a casi todas.
Vas a querer ir al baño más de lo normal el resto del día. Es buena señal. Toma agua, que ayuda.
El drenaje da resultado con continuidad, por eso va dentro de protocolos. Estos dos lo incluyen:
Ideal para iniciar y desinflamar el cuerpo
Transformación corporal intensiva
¿Solo quieres probar una sesión? Escríbenos y te pasamos el precio de la sesión suelta. También puedes ver todos los paquetes.
El drenaje linfático se trabaja dentro de los protocolos corporales. Body Reset incluye 4 sesiones de drenaje y cuesta $100; Body Transform incluye 4 dentro de un plan más completo de $220. Si solo quieres una sesión suelta, escríbenos y te pasamos el precio.
Hay casos donde preferimos no hacerlo o esperar: infecciones activas, fiebre, trombosis, insuficiencia cardíaca o renal, y cáncer en tratamiento. Si estás embarazada o tienes alguna condición médica, cuéntanos al agendar y lo revisamos antes. Ante la duda, consulta primero con tu médico.
La señal más clara es la hinchazón que va y viene: amaneces desinflamada y a media tarde la ropa te aprieta, los anillos te marcan, las piernas te pesan. Si eso te pasa seguido, el drenaje linfático es el que te toca.
Depende de cuánto retienes y de hace cuánto. Los protocolos arrancan con 4 sesiones, que es lo mínimo para notar un cambio sostenido. Una sola sesión desinflama, pero el efecto no se queda.
Dos veces por semana es la frecuencia que usamos en los protocolos. No es un masaje agresivo, así que se tolera bien esa cadencia.
No. Es el más suave de todos los masajes corporales que hacemos. Son movimientos lentos y de presión ligera, porque el sistema linfático corre justo debajo de la piel. Si alguien te lo hace con fuerza, no te están haciendo un drenaje.
No directamente. El drenaje linfático saca líquido retenido, no grasa. Vas a ver menos hinchazón y la ropa más suelta, y en la báscula puede moverse algo por el líquido, pero si lo que quieres es reducir grasa, eso se trabaja con maderoterapia y vacumterapia.
El drenaje linfático es uno de los masajes corporales que hacemos. Si lo tuyo es grasa localizada, celulitis o flacidez, te sirve más la maderoterapia o la vacumterapia.
Cuéntanos hace cuánto vienes reteniendo y te decimos cuántas sesiones necesitas. Sin compromiso.
Espacios limitados semanalmente